Su Cirugía de Rodilla

Anatomía de la Rodilla

La rodilla es una articulación abisagrada que consta de tres huesos. La parte superior de dicha bisagra se encuentra al final del hueso superior de la pierna (fémur) y la parte inferior de la bisagra está encima del hueso inferior de la pierna (tibia). Cuando se dobla la rodilla, el fémur rueda y se desliza encima de la tibia. Un tercer hueso, la rótula, se desliza por la parte frontal del fémur al doblar la rodilla.

En una rodilla sana las superficies de los huesos son muy suaves y están recubiertas por un tejido protector llamado cartílago. La artritis provoca daños a las superficies y el cartílago allí donde los tres huesos se encuentran y rozan juntos. Esas superficies dañadas pueden eventualmente convertirse en dolorosas.

Existen varios modos de tratar el dolor causado por la artritis. Uno es el reemplazo total de rodilla. La decisión de recibir un implante total de rodilla debería pensarse cuidadosamente después de consultar a su doctor e informarse tanto como pueda sobre la articulación, artritis y la cirugía.

En la cirugía de reemplazo total de rodilla, las superficies del hueso y del cartílago que están dañadas por la artritis son retiradas y reemplazadas por superficies artificiales hechas de metal o plástico. Llamaremos a dichas superficies artificiales “implantes” o “prótesis”.

¿Qué llevar al hospital?

Abajo encontrará una lista de objetos que querrá preparar para el ingreso en el hospital para la cirugía. Hable con su cirujano, el/ella puede proporcionarle información adicional para preparar su estancia en el hospital.

  • Lleve sus objetos de aseo personal como pasta y cepillo de dientes, peine, desodorante, maquinilla y espuma de afeitar, champú, ropa interior.
  • Lleve zapatilla de andar por casa o zapatos planos de suela de goma para andar por la habitación.
  • Traiga ropa poco ajustada para cuando vuelva a casa.
  • Lleve la medicación que esté tomando en ese momento. Podría apuntar la medicación en un papel para que lo sepa el personal del hospital. Incluya nombre, dosis y frecuencia con que la tiene que tomar. Comunique a sus doctores o enfermeros cualquier alergia que pueda padecer.
  • Deje joyas, tarjetas de crédito, llaves de casa o del coche, agendas o cualquier otro objeto de valor en casa. Traiga sólo dinero suelto para artículos como revistas, periódicos, etc.

Durante la Intervención

El paciente es primero llevado al quirófano y allí se le anestesia. Cuando ha hecho efecto la anestesia, se lava a conciencia la piel alrededor de la rodilla con líquido antiséptico. Se doblará la rodilla a 90 grados y se colocará un torniquete alrededor del muslo para minimizar la hemorragia durante la cirugía. A continuación se realiza el primer corte en la piel.

Retirando las superficies de hueso dañadas

A continuación el cirujano corta y retira las superficies de hueso y cartílago dañadas. Se usan instrumentos y guías de precisión para asegurarse que los cortes se hacen con los ángulos correctos de modo que los huesos queden alineados de forma correcta después de que se introducen los implantes.

Se retiran pequeños trozos de hueso de la parte delantera, trasera y final del fémur. Así se da forma al hueso para que los implantes encajen adecuadamente. La cantidad e hueso que se retira depende de la cantidad de hueso dañado por la artritis

También se corta hueso de la parte superior de la tibia, quedando esta parte plana.

La superficie trasera de la rótula también se corta.






















Encajando los implantes

Un implante se encaja en cada uno de los tres huesos. Estos implantes han sido diseñados para que la articulación de la rodilla se mueva de forma similar a como se movía cuando estaba sana. Los implantes se encajan utilizando un tipo especial de cemento específico para huesos.

El implante que encaja al final del fémur está hecho de metal. Su superficie es redondeada y muy lisa, cubriendo desde delante hacia atrás toda la superficie cortada de hueso.

El implante que encaja en lo alto de la tibia normalmente consta de dos partes. Un platillo metálico que ajusta sobre el corte plano del hueso tibial. A continuación, sobre el platillo metálico se acopla una superficie articular de plástico que actúa separando el platillo tibial metálico y el implante  femoral.

El implante que cubre la parte trasera de la rótula está fabricado también en plástico.

Los implantes de rodilla artificial tienen variados diseños. Algunos de ellos tienen una especie de prominencias que van dentro del hueso que requieren hacer unos orificios en el hueso cortado. Otros diseños tienen como unos postes centrales. Además algunos diseños permiten usar tornillos para una mejor sujeción. El cirujano escogerá el diseño que mejor se adapte a sus necesidades.

Cerrando la herida

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Si es necesario, el cirujano puede hacer ajustes en los ligamentos que envuelven la rodilla para conseguir una mejor función de la rodilla.

Cuando los implantes están colocados y los ligamentos ajustados, el cirujano cose las distintas capas de tejido en su posición original. Se introduce un tubo de plástico en la herida que permite salir y drenar el líquido de la articulación durante las primeras horas después de la cirugía. Los bordes de la herida se suturan y la rodilla se envuelve con un vendaje estéril. El paciente se traslada finalmente a la sala de reanimación.

Para mas información sobre cirugía de la rodilla, consulte la Guía de Rodilla.